CONTRAPUNTO

02 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

NO ES EL MOMENTO más propicio para hablar de subida de impuestos. Quemados por el sol y por los precios de unas cada vez más mercantilizadas vacaciones, el espíritu no está preparado para que nos hablen de incrementos de impuestos. Pero (siempre hay un pero) los desperdicios son nuestros y queremos que nos los quiten de casa. Habrá que pagarlo, como la luz, el agua o el güisqui.