Una tradición milenaria

María Díaz redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

SANTI M. AMIL

Fernado y Amparo son el tándem de artistas que decoran la piel de los ourensanos con sus «piercings» y tatuajes desde hace cuatro años en las tiendas Bisual

29 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Historia La historia del tatuaje y el piercing corre pareja a la del hombre. En el caso de las perforaciones, ahora que se han puesto de moda, se hacen sobre todo por estética, pero en realidad su función es la de sensibilizar zonas corporales. Sin duda mucha gente teme el dolor, pero es mucho menor de lo que la mayoría cree. Por ello generalmente no se utiliza anestesia. Las peticiones más comunes Lo más pedido en cuanto a piercing varía mucho. Las chicas se inclinan más por lengua y ombligo, y los chicos por ceja y pezón. Pero al ser un estudio profesional se piden cosas menos convencionales y más complicadas, como anillados en los genitales, en zonas estratégicas de acupuntura... En tatuajes, el marinero, legionario y presidiario han dejado de ser los únicos tatuados. Quienes más frecuentan el estudio son mujeres para hacerse tribales en la parte baja de la espalda o hadas y duendes. Esta expansión coincide con una mayor aceptación social de estas prácticas, después de muchos años de considerarse algo propio de ambientes marginales. La higiene y falta de legislación La falta de legislación en Galicia es un escollo para los profesionales. En Valencia y Cataluña ya está regulada esta actividad, pero en el resto de España no se exige ninguna titulación y cualquier persona puede abrir un estudio. Desde Bisual lo que se intenta es conseguir que la gente que se dedique a tatuar y anillar sean sólo profesionales con una formación suficiente. Lo que debe observar el cliente a la hora de entrar en un estudio, es que todos los materiales estén esterilizados, exigiendo la apertura de la aguja (de un solo uso) en su presencia. Todo debe estar desinfectado y el estudio debe contar con autoclaves y esterilizadores para garantizar la asepsia de todo el material a utilizar. Tampoco es recomendable usar pistola para perforar la piel, ni siquiera para las orejas. Es un método muy extendido, pero no garantiza la esterilidad total. El perfil En piercing los clientes más frecuentes son chicas de 14 a 25 años. A partir de los 25 piden cosas más profesionales, como en los genitales. En tatuajes varían mucho las personas interesadas, desde hombres mayores que después de muchos años por fin se animan a hacer un tatuaje ahora que está más aceptado, a una mujer de cuarenta que quiere ponerse un pequeño detalle en la piel. El intrusismo En muchas peluquerías ofrecen el tatuado entre sus servicios. Además de no contar con el material propio para tatuar, no son profesionales. Desde Bisual se hace hincapié en que los tatuajes semipermanentes no existen, no desaparecen al cabo de los dos años como se suele decir a los clientes. Lo mejor es acudir a un estudio de profesionales con los conocimientos y la higiene necesarias.