Manuel Fariñas requirió la presencia de la Guardia Civil para desalojar al portavoz socialista Insólito. Las particulares características de las sesiones plenarias en Piñor llegaron ayer al límite. El orden del día incluía la aprobación de los presupuestos para el presente año y las obras del Plan Base. No hubo debate. Cuando se iba a someter a aprobación el acta de la sesión anterior se inició el principio del fin de un pleno que se ha pospuesto hasta el jueves 7 de febrero a las 12.30 horas. Y todo por impedir al PSOE la utilización de una grabadora o transistor, según el alcalde y el secretario.
31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Está prohibido grabar las sesiones plenarias, al menos en el Concello de Piñor, ya que el alcalde, Manuel Fariñas Vázquez, suspende antes el pleno como hizo ayer. El portavoz socialista puntualizó al comienzo de la sesión su intención de utilizar una grabadora: «Porque estamos cansados da cantidade de insultos que fai o alcalde nos plenos e que a pesar de pedir expresamente que consten en acta nunca se recollan». Fue la chispa que destapó las iras del alcalde y del secretario municipal que insistieron reiteradamente en que se apagase «o transistor». Ante la negativa de Fraga de hacerlo el regidor le expulsó del salón de plenos. Orden que el portavoz del PSOE no acató por entender que estaba en su derecho de grabar la sesión. Fariñas Vázquez requirió entonces la presencia de la Guardia Civil para que expulsase al concejal socialista de la sala, mientras el secretario proponía celebrar la sesión en otro despacho sin él. Finalmente se suspendió el pleno hasta el jueves 7 de febrero a la misma hora, 12.30 horas, fecha en la que el PSOE volverá a grabar el pleno. Al menos así lo intentará.