Una noche para el desenfreno

Marta Vázquez Fernández
MARTA VÁZQUEZ OURENSE

OURENSE

Los restaurantes de la provincia de Ourense ofrecen atractivos y completos menús para la noche del 31 de diciembre Noche de lujo y opulencia. La despedida del año marca un hito en las celebraciones de todos los ourensanos. Opuesto al marcado carácter familiar e íntimo de la cena de Nochebuena, la última velada del año supone una llamada a la diversión desenfrenada y el gasto. A estas horas casi todos los restaurantes de la provincia de Ourense tienen ya cerradas sus listas de clientes. Menús en los que el marisco es el principal protagonista, unidos a suculentos platos de las mejores carnes y los más frescos productos del mar. Y la comida no lo es todo. Uvas de la suerte, música y baile componen la mezcla para esta noche de excesos.

28 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Insultante. La noche de fin de año es la reina de las celebraciones. Lujo y derroche se dan cita en los salones de casi todos los restaurantes de la provincia que cada año seleccionan más cuidadosamente el menú perfecto. Cada uno con sus matices, todos buscan atraer al cliente con una fórmula cargada de sorpresas. El precio marca las diferencias. Desde 5.000 pesetas (30,05 euros) hasta 20.000 pesetas (120,20 euros). Los primeros -para bolsillos poco exultantes- ofrecen productos de calidad sin excesos. En medio se encuentra toda una gama de ofertas en las que el marisco es el favorito. «No hay ningún menú de fin de año sin productos del mar», afirma Ovidio Fernández Ojea, presidente de la Federación Provincial de Hosteleros. Hacia las nueve y media de la noche del próximo lunes comenzarán a llenarse los restaurantes para una cena que muchos, tras comer las uvas, prolongarán hasta bien entrado el 2002. Y es que la mayoría ofrecerán algo más que una buena comida. «Es una fiesta muy fuerte, casi carnavalesca», afirma Fernández Ojea. En el oriente ourensano, según informa Rocío Ramos, los vecinos se animan cada vez más a salir fuera a cenar la noche de Fin de Año. La mayoría de los clientes de los restaurantes son matrimonios de mediana edad que salen en compañía de un grupo de amigos. Muchos tienen hijos ya mayores que cenan con sus amigos o acuden a fiestas privadas o de discotecas. A la hora de elegir, las preferencias se inclinan hacia los restaurantes más tradicionales. Se busca ante todo la calidad. Muchos de los clientes son ya habituales. En el occidente ourensano la oferta, según Cándida Andaluz, se amplia a los amantes del rural. Recibir el nuevo año en una casa de turismo rural está de moda. Muchas familias han reservado ya habitaciones, e incluso llenado una casa entera para hacer más entrañable la fiesta. Al coste del menú se añade entonces la estancia.