Vino el tinto de Cabanelas

CARMEN PARADELA O CARBALLIÑO

OURENSE

La localidad carballiñesa celebró la cuarta edición de la Festa do Viño Novo Una cosecha de calidad, menú típicamente otoñal, castañas a raudales, música gallega y ganas de pasarlo bien. Con todos estos ingredientes se aderezó ayer la IV edición de la Festa do Viño Novo de Cabanelas. Pensada hasta el último detalle se evitaron problemas de tráfico habilitando un solo acceso de llegada.

18 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El día se presentó propicio para la celebración. Ni demasiado frío ni riesgo de lluvia al igual que el año pasado. Cabanelas se convirtió una vez más en centro de peregrinaje de personas de toda edad y condición para probar la nueva cosecha de vino. El encargado de ensalzar sus virtudes fue el profesor Luis Rodríguez Míguez, ataviado con la capa y el sombrero que le reconocen como miembro de la Irmandade dos Viños Galegos. En su pregón, retando los problemas de la megafonía, cumplió la premonición hecha por el alcalde, Pachi Vázquez, al presentarlo: «O escoitaremos coa sorna e a ironía que o caracteriza». Míguez inició su intervención con una aclaración escueta: «El que aquí vino y no vino a beber vino, ¿para qué vino si no vino a beber vino? Pois vimos a cantar e beber, non vino, senón viño. Viño tinto galego. Viño de Cabanelas». Tras estas primeras palabras realizó un recorrido en el tiempo por la localidad anfitriona «antigamente Castela de Ourense» y por la historia de los vinos de O Ribeiro desde Noé hasta nuestros días. Enumeró las características de los vinos centrándose en el tinto, «segundo os expertos preferible ó branco», para concluir con una relación de sus virtudes y unos cuantos consejos sobre la medida en el beber.