Unión de hecho o de derecho

C. P. OURENSE

OURENSE

La ley ignora la existencia de un gran número de personas que deciden incorporar la convivencia al afecto, pero sin boda Dos personas inician una relación. Perfecto. El paso siguiente, el de unirse en pareja, ya implica algún que otro quebradero de cabeza. ¿Boda?...¿Civil o religiosa? ¿Convertirse en pareja de hecho o sólo vivir juntos?. Independientemente de los motivos amatorios que llevan a contestar estas preguntas hay que plantearse si la sociedad está preparada para asumir todas las clases de relaciones existentes y lo que conllevan. Las estadísticas indican que cada vez son más las parejas de hecho.

10 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El hecho en sí no necesita aprobación pero su derecho sí. La sociedad actual parece discurrir a un ritmo mucho más vertiginoso que la ley y obvia una situación que la realidad impone. A pesar del considerable incremento en el número de uniones que no quieren o no pueden casarse la legislación sigue haciendo caso omiso. Los primeros peldaños ya se están poniendo. Desde hace casi cuatro años la provincia de Ourense se decanta por el reconocimiento de la situación de las parejas de hecho. En O Carballiño fue la concejal de Servicios Sociais, Elisa Domínguez, la que asumió ya en el anterior mandato socialista, las riendas de esta iniciativa. Una decisión que se adoptó ante la gran demanda existente en la comarca: «Mucha gente nos preguntaba sorprendida por la carencia de este servicio en un gobierno progresista y las solicitudes que teníamos de palabra eran muchas, un montón», puntualiza. La realidad no se ha ajustado por ahora a esos hechos ya que sólo tres parejas se anotaron en el registro carballiñés: «No entiendo por qué no se concretan las peticiones que hay, debe influir algo que a mí se me escapa porque cada vez son más las parejas que optan por las uniones de hecho» reflexiona Elisa Domínguez. Rechazo Insiste la edil de Servicios Sociais en sus manifestaciones: «Supongo que en poblaciones pequeñas este tipo de reconocimiento puede crear inicialmente un poco rechazo». Desecha la idea de que la falta de información sea la causa del escaso número de parejas de hecho inscritas: «Nosotros le dimos toda la publicidad posible pero es una decisión de dos aunque yo creo que en O Carballiño se conoce suficientemente la existencia de este registro, sobre todo, los que son parejas de hecho». En su valoración se decanta por la escasez de beneficios de este tipo de relaciones: «Las ventajas hoy por hoy son mínimas y aunque la Xunta mostró la intención de dar más prestaciones se quedó todo en nada y la política acertada es la contraria».