Las rencillas entre socialistas y nacionalistas nublaron el debate de las cuentas y dejaron campo libre al PP Muy tranquilo. Así vivió ayer el alcalde de Ourense, Manuel Cabezas, el debate de los séptimos presupuestos de su mandato municipal. El grupo socialista, especialmente la concejala Carmen Refojo, fue su mejor aliado. La edil del PSOE nubló el debate sobre las cuentas con descalificaciones hacia los nacionalistas -a los que llegó a tachar de «mentirosos»- e incluso reproches a su compañero de filas Manuel Salgueiro. Cabezas, mientras tanto, observó, descansó y, finalmente, aprobó.
02 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El debate sobre las tasas, los impuestos y otros conceptos económicos se quedó ayer nublado en el Concello de Ourense por el discurso de la concejala socialista Carmen Refojo, que desde el primer momento justificó la decisión de su grupo de apoyar la prórroga del contrato a Tecmed -criticada por el BNG- señalando que la subida del impuesto de la basura se debe, en su mayor porcentaje, al plan Sogama. Además de continuas referencias a la gestión de Francisco Vázquez como alcalde de A Coruña -sobre todo a la hora de equiparar políticas sociales-, Refojo no dudó en calificar de «mentirosos» a los concejales del BNG y reprochar a un compañero de su propio partido, Manuel Salgueiro, el hecho de que estuviera presente en la inauguración del área comercial Ponte Vella, coincidiendo con la pasada campaña electoral. Respuestas Desde el Bloque no se hizo esperar la respuesta. Carballido Presas reprochó a Refojo un «ton airado que nós non entendemos» e indicó que «semella que os socialistas aínda non saben moi ben de qué lado están, se é que son oposición ou máis ben son oposición da oposición». Fue el propio Carballido Presas el que, dirigiéndose a las filas del PP, les señaló su enhorabuena ya que «Carmen Refojo fíxolles o traballo».