Los rojillos han experimentado un cambio positivo en un mes
08 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Ourense se aferra a la esperanza de su juego. Frente al Barakaldo, pese a la derrota, el equipo mostró su mejor cara. Ganó en sobriedad defensiva con la nueva variante introducida por Teixidó y en el segundo tiempo consiguió triangular y buscar las bandas, en especial el flanco izquierdo. El cambio en un mes ha sido importante. De la penosa imagen frente al Pontevedra se ha pasado a ver un punto de luz. Los rojillos sueñan ahora con refrendar su recuperación frente al Valladolid en la contienda copera de mañana en O Couto. Pese a la derrota ante el Barakaldo, en el Ourense hablan de «consolidación y autoestima». Ambas frases forman parte del análisis de Antonio Teixidó «porque quizás a veces los resultados tapan el juego, pero frente al Barakaldo nosotros hicimos cosas muy positivas». El cambio más importante de los ourensanistas vino en la parcela defensiva. Continúan sin mantener su puerta a cero, pero salvo la fatalidad de Seoane -que seguirá como titular- el conjunto demostró un mayor empaque. «Hemos mejorado mucho en defensa. Estuvimos mucho más centrados y seguros», apunta el técnico, que ve reforzada también la parcela defensiva con la inclusión de Iván Otero en el doble pivote. El asturiano también es claro candidato a repetir puesto frente a los pucelanos. «Quizás perdamos un poco a la hora de organizar, pero es un jugador que va bien de cabeza y que nos ayuda por delante de la defensa», reflexiona el técnico. A la hora de circular el balón el Ourense continúa echando de menos una referencia en el medio campo a la espera de que Óscar Fernández regrese al equipo. Sin embargo, a base de empuje supo llevar el balón a las bandas, en especial al flanco de Dacosta «aunque Seoane también supo incorporarse bien». Por momentos, consiguió triangular, mover el balón con paciencia y acierto, y romper al rival con juego combinativo. En esta ocasión, y sin precendente, los fallos estuvieron en ataque. Nacho se lamentó de su infortunio en dos lances cantados. Para ganar en profundidad, todo indica que Adolfo regresará al once para la Copa. Con el capitán en la cancha, el equipo ganó mucho más en profundidad. La banda derecha también está sujeta a modificaciones. Aunque la batalla de mañana se presente desigual, el Ourense busca como primer objetivo demostrar que la línea ascendente en un hecho consumado. En la plantilla nadie arroja la toalla. El mensaje colectivo es inequívoco: «A un partido todo es posible aunque ellos sean muy superiores en calidad técnica».