RUTH NÓVOA EL CRONÓMETRO Mónica G. Sueiro, profesora de teatro en la Casa da Xuventude
08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El descenso de actividad en la ciudad durante la época estival es evidente. Por eso, la Casa da Xuventude valora de forma positiva la participación en el último curso de teatro que ha organizado para los meses de verano. La encargada de impartirlo, Mónica G. Sueiro, apuesta por el juego como método de aprendizaje. Durante el próximo curso, dos grupos se inicirán en el mundo del teatro de su mano. -¿Cuál es tu relación con el mundo del teatro? -Empecé en 1992, como alumna del Aula de Teatro Maricastaña y la última obra que representamos fue Vodas de sangue. También formé parte durante algún tiempo del grupo Moucusabru. Desde febrero, me he embarcado en la aventura docente, con las clases en la Casa Da Xuventude. -¿Qué conceptos trabajas con tus alumnos? -La mayoría de los alumnos no tenía experiencia en el mundo del teatro así que se trata de una iniciación en la que lo más importante es que se diviertan. También hay que desinhibirse. Trabajo a través de juegos para que vayan cogiendo soltura y, al mismo tiempo, adquiriendo conocimientos. Construcción de personajes, improvisación, intepretación, la voz, el cuerpo... -¿Cómo ponen en práctica lo que aprenden? -Teatro do Grilo (el grupo de adultos del pasado curso) representó una adaptación de Seis personajes en busca de autor de Pirandello y El Maestro de Ionesco. Los pequeños, Os Tratamundos, represetaron una adaptación de La Cenicienta de Perrault. -¿Cómo resulta iniciarse en la dirección después de trabajar como actriz? -Me queda mucho por aprender. El director tiene que tenerlo todo en la cabeza. Pero es muy gratificante.