La oposición se pliega al PSOE y BNG para adjudicar la obra de la plaza de abastos

S.F. O BARCO

OURENSE

SONIA PACIOS

El rechazo inicial a la ausencia de pizarra en la cubierta se cambió a pesar de las presiones empresariales Al final la sangre no llegó al río y la oposición se replegó a la idea del grupo de gobierno del PSOE y BNG de utilizar cinc en la cubierta del edificio de la plaza de abastos. Por unanimidad se aprobó la concesión de la obra a la empresa Otrebal por 256 millones de pesetas. Tendrá que cumplir el plazo de ejecución de doce meses de lo contrario puede llegar a pagar hasta medio millón de pesetas por cada día de demora. Los ediles no discutieron más, en un pleno plagado de discusiones por la deuda del agua.

28 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Antonio Hervella, portavoz de Coalición Galega, fue el único que recordó en su intervención que el proyecto de la plaza de abastos no se ajusta a lo pactado en un principio. Se actuará sobre una zona mayor a la prevista para ampliar plazas del aparcamiento subterráneo. Pero para justificar su voto a favor, ya que siempre estuvo en contra, explicó que la ventaja del edificio era que se «va a hacer con dinero del Concello sin hipotecar el terreno ni al Concello». Ante la falta de discusión, después de un pleno acalorado, el edil nacionalista, Manuel Docampo, felicitó a todos los concejales por finalizar un debate demasiado largo. Apuntó que ahora la labor de la corporación es vigilar las obras para que se cumplan los plazos. La adjudicación tiene unas penalidades diarias por demora que pueden ser millonarias. Ningún miembro de la oposición parecía recordar el pleno de abril en el que todos estaban a disgusto con el proyecto y no les cuadraban las cuentas. Ayer nadie hizo referencia a las peticiones de cambiar la cubierta de cinc por una de pizarra. Una idea que defendieron los populares en la sesión de abril. En aquella sesión a nadie le gustaba el proyecto y el propio grupo de gobierno admitió que iban a aprobarlo prefiriendo que tuviera seis plantas. Desde entonces se han movilizado las asociaciones de empresarios y de la pizarra para pedir la modificación del proyecto, pero sus peticiones no han sido escuchadas. «Cazo» en el agua La sesión plenaria vivió una hora de intensa discusión por la condonación de la deuda del agua por parte de la empresa concesionaria, Ferroser. Llegó hasta tal punto que el portavoz popular, Carlos Revuelta, insinuó que el edil del grupo de gobierno, Luis Arias, se había favorecido económicamente con la retirada del contencioso contra la empresa. Revuelta dijo «meteré la pata pero no meteré la mano» a lo que el edil Arias contestó ofendido que las tenía limpias y que había que investigar en el PP.