Desde ayer por la tarde todas las calles del casco urbano permanecen abiertas al tráfico, tras finalizar el asfaltado de Evaristo Vaamonde. Los próximos días se procederá al pintado y señalización de la calzada, aunque esto no supondrá interrupción alguna en la circulación de vehículos. Las obras, que afectaron a las calles más céntricas de O Carballiño, provocaron que durante siete días no se pudiese circular por estas vías. La obra, que se ha realizado con cargo a los presupuesto municipales ha supuesto una inversión de 20 millones de pesetas. Con motivo de la finalización de las obras los concejales de las área de Urbanismo y Tráfico han agradecido a los conductores, peatones y comerciantes por su colaboración y los problemas causados en la reordenación del tráfico de vehículos. Críticas Una vez finalizada la obra de reposición en el casco urbano, el BNG pide un toque de atención al estado de la red viaria en el medio rural. El portavoz nacionalista, Roberto Fernández Viñal pide que «se tomen medidas xa, porque o temporal pasou e hai estradas do rural que están intransitables». Viñal solicita el acondicionamiento de los accesos.