Tras la oleada de incendios del pasado verano se mantuvieron diversas reuniones con el fin de articular una serie de medidas que permitiesen la regeneración de las zonas afectadas. Un plan que se había consensuado entre alcaldes y Consellería de Medio Ambiente pero que no se materializó. Tan sólo se afrontó la hidrosiembra en montes de Rubiá y O Barco, así como algunas limpiezas en captaciones de agua. Incluso se ha generado malestar entre los políticos de Valdeorras por el silencio de la Xunta sobre los plazos y presupuestos para ese plan, lo que llevó al presidente de la Mancomunidad a solicitar una entrevista con el director xeral de Montes. Mientras se esperan esas actuaciones se ha ofertado a la entidad supramunicipal y los concellos la contratación de brigadas para la lucha contraincendios de este año. Una propuesta que no caló entre los políticos y que tampoco convence al BNG, que apuesta por la prevención.