La falta de poderes provoca la caída de Clodomiro Montero

REDACCIÓN OURENSE

OURENSE

BALONCESTO / LIGA ACB

20 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El COB se cobró la cuarta víctima en tres años en el puesto de presidente. La dimisión de Clodomiro Montero, apenas seis meses después de su entrada en la directiva del club, llega precedida de la falta de apoyos económicos para la gestión del equipo y, fundamentalmente, de la falta de poder real del equipo directivo para la toma de decisiones importantes. La marcha deportiva del club -antepenúltimo clasificado, con seis únicas victorias en esta temporada- no era la esperada. Los fichajes de los jugadores Rick Hughes y de Germán Gabriel fueron decididos por el entrenador Sergio Valdeolmillos antes de consultar con el consejo, que se enteró de las incorporaciones cuando los jugadores ya estaban a punto de llegar. Anteriormente se había preparado un expediente al pívot Mike Brown. Al Consejo del COB sólo le quedó el papel de sancionarle, porque también en esa ocasión todo venía hecho y ya decidido. A pesar de los cambios de jugadores, la situación clasificatoria del COB no ha mejorado sustancialmente. Un sector de la afición cuestionaba el trabajo del entrenador. Para mejorar la situación deportiva del equipo, echaron a dos jugadores americanos, Ansley y Brown, pero el trabajo del técnico Valdeolmillos nunca se cuestionó a nivel oficial. Al Consejo nunca se le permitió tomar esa decisión y públicamente Clodomiro Montero reiteraba su apoyo al técnico, una declaración que el propio Valdeolmillos consideraba luego «fuera de lugar». A nivel económico, el papel de la junta directiva -la constituida por el propio Montero y formada, a priori, con personas ajenas a la política- ha sido regular. A pesar de los intentos, el club no ha conseguido ningún patrocinador para esta temporada. Sólo algunas empresas se han avenido a colaborar con cantidades menores con el club, que sigue dependiendo en gran medida de los fondos públicos para su funcionamiento.