La última gran sala cinematográfica de Ourense cerró ayer sus puertas definitivamente Tiros, explosiones, mujeres agerridas, sintonía final y títulos de crédito. «Los Ángeles de Charlie» se despiden del público en la sesión de las once de la noche. Y el cine Xesteira también. Hoy no habrá más proyecciones, puesto que la última gran sala de la capital ha echado el telón para siempre después de sesenta años de actividad.
17 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.La escena final de esta película sitúa la acción en el propio Xesteira, a las cuatro de esta tarde, momento en el que serán entregadas las llaves del cine a sus propietarios. Unas horas antes, a las once de la mañana, el responsable de la sala en la ciudad supervisará la mudanza. Objetos y documentos pertenecientes a la empresa Fraga, que gestionaba el cine, abandonarán para siempre las oficinas, incluidas algunas cosas que en su día se trasladaron desde el viejo Losada. El resto, la verdadera esencia de la sala cinematográfica, permanecerá en su lugar de siempre a la espera de los proyectos que para este local se preparan. Pese al anunciado cierre, previsto inicialmente para el 31 de diciembre, el público no ha dejado de acudir al Xesteira y pocos han sido quienes se han acordado del próximo final de la sala, comenta su actual encargado. El puente festivo de primeros de mes aun atrajo a varias decenas de espectadores, sobre todo el domingo con taquillas que rondaban el centenar de personas. Los sábados, en cambio, las sesiones son dispares y las mejores horas se centran en la cinco de la tarde y las once de la noche, «porque el fútbol nos hace mucho daños a las ocho». Muy lejos, sin embargo, del lleno en las 476 butacas actuales. Nueva etapa Descartada la construcción de una discoteca, los empresarios que han alcanzado un acuerdo con los propietarios del local ultiman el diseño de un macroespacio de ocio en el que se combinarán el teatro, cine independiente y ambientes para tomar una copa. Los hosteleros que promueven esta iniciativa desean mantener el carácter del local, aunque con las lógicas modificaciones, con la creación de áreas de museo sobre el mundo del cine.