Una pareja de Maceda recurre al juez para poder ver a sus hijos

P. S. OURENSE

OURENSE

La Consellería de Familia, encargada de la custodia, denegó en abril el derecho a las visitas semanales Al juez han recurrido los padres de cuatro menores para poder verlos, después de que la Consellería de Familia, a la que corresponde la custodia, les denegase en abril el derecho a las visitas semanales de las que disfrutaban. Alfonso y Rosa María, vecinos de Maceda, no han encontrado en la Xunta la comprensión que esperaban para recuperar a sus hijos, por lo que, ante el razonable temor a que sean entregados en adopción, han optado por la vía judicial. Quieren, antes que otra cosa, verlos.

09 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Los padres quieren a sus hijos y la Xunta de Galicia considera que con ellos no están bien. El conflicto, que ha correspondido al Juzgado de Instrucción 3 de Ourense, tiene su origen en una resolución de la administración autonómica del pasado 4 de abril, que suspendía las visitas de los padres a cuatro menores, dos niños de 13 y 11 años, y dos gemelas de 7 años, internados en un centro de acogida de la ciudad. La tutela de la Xunta es fruto de una solicitud presentada por los padres, que en el año 1996 aceptaron tal posibilidad por sus limitaciones materiales para mantener la familia. Desestimadas por parte de Familia las solicitudes para verlos, los padres han recurrido al juzgado. Como primera medida, han pedido la anulación de la orden de suspensión de visitas, en tanto ésta no sea firme y esté formalmente ordenada por el juez cuando zanje el procedimiento de jurisdicción voluntaria, instado por la propia Xunta para retirar la custodia a los niños. Dicen los padres que las circunstancias negativas que la administración esgrime para retirar la custodia de sus hijos corresponde a una etapa anterior, cuando residían en Xunqueira de Espadañedo y estaban en precario, sin que se hayan valorado los cambios. En la actualidad, de hecho, mantienen una situación laboral estable y la vivienda en la que residen, en la villa de Maceda, goza de condiciones de habitabilidad e higiene de las que antes adolecían.