Pachi Vázquez, alcalde socialista de O Carballiño y diputado provincial Pachi Vázquez, alcalde de O Carballiño, sobrevive con soltura inenarrable en una isla del PSOE rodeada por un mar de alcaldes populares. Este robinsón de la política que se inició tímidamente en la cosa pública al amparo de las siglas del último CDS posible, ha echado amarras en su pueblo y en las filas socialistas en las que va, viene y vuelve a ir, sin marcharse jamás, según soplen los vientos y los tiempos. Ahora, por ejemplo, ha dado un paso atrás renunciando al cargo de portavoz en la Diputación y a participar en el congreso regional. Renuncias que, curiosamente, lo convierten en referente para sectores de su partido que ven en esta última ida una estrategia por hacerse con el control a medio plazo. Él lo niega muchísimo.
21 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El regidor carballiñés cita de memoria el número de municipios del PP que rodean su isla socialista. Dice que los 35 concellos ourensanos próximos son todos del PP hasta llegar a Allariz. Pero dice aún más. Dice que son unos sesenta los municipios gobernados por el PP que lindan con su isla impoluta del PSOE por Pontevedra y Lugo. En lo que respecta a Ourense tiene muy claro que «el electorado es de derechas». _Quiere decir que el suyo es un gobierno similar al de Paco Vázquez, en donde el apoyo es a la persona más que al partido. _Sólo puedo responder a eso diciendo que en las europeas en O Carballiño ganó el PP por 4.200 votos frente a 1.700 que tuvimos nosotros mientras que en las municipales, que se celebraron al mismo tiempo, nosotros tuvimos 4.500 frente a 2.300 del PP. _Hay en su partido quien interpreta sus sutiles retiradas como una estrategia en espera de una posible caída de Touriño para aparecer como alternativa _Pues yo, que algo conozco este partido, puedo decir que he sufrido bastantes éxitos sociales y muchas derrotas orgánicas. Y aseguro que no hay nada organizado contra Touriño; que no hay ningún frente y que creo que ahora mismo se da la coyuntura para que el PP empiece a perder votos _la subida del gasoil, la pesca, la situación de los pequeños comerciantes..._ y que el PSOE pueda encontrar su lugar. _¿Cree usted más en esos datos que en la capacidad de liderazgo de Zapatero? _Zapatero llega a la secretaría general en un buen momento y creo que, además, su imagen la valora bien la sociedad. Yo creo que puede llegar a ser presidente del Gobierno. Depende de la coyuntura socioeconómica y de que él aproveche las sinergias a favor. Eso, si cuenta con el apoyo de los medios de comunicación. _Permítame un chascarrillo. Dicen en su propio partido que la única forma posible de desturir el PP es que se pasen a él los militantes socialistas. _Bueno, yo no diría tanto, naturalmente, pero está claro que el PSOE padece un nivel de endogamia tan grande que resulta todo muy complicado. Tengo claro que las simpatías que indudablmente tiene el PSOE son más ideologizadas que centradas en sus representantes. Hay a quien le da mucha importancia a la organización, hasta el punto de que en los pueblos en donde no hay ni un militante socialista, resulta que tenemos concejales y en pueblos con un centenar de militantes no ganamos jamás unas municipales. _Pues ahora el PP intenta ocupar el espacio progresista mediante su nueva concepción de centro-reformista _Eso no es más que una operación de cosmética inteligente y que le hace un gran favor a Baltar. Lo malo es que, como sale en los periódicos, la gente se lo cree.