«Es difícil hacerse un hueco»

La Voz

OURENSE

FINA ULLOA ENTREVISTA Alfredo Fernández, escritor invidente de O Barco, prepara un libro sobre un piloto de aviación Alfredo Fernández es uno de tantos escritores que quieren hacerse un hueco en el panorama literario nacional. Pero su herramienta de trabajo no es el papel ni el bolígrafo, sino una grabadora y un singular aparato que sirve a los invidentes para trasladar las ideas a un formato físico. Está dando los últimos retoques a su cuarto libro.

23 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Cada verano, Alfredo Fernández regresa a O Barco desde tierras canarias. Y casi siempre trae una sorpresa literaria. En este caso es su cuarta novela, aún sin terminar. La segunda obra, inédita, está basada en la imagen del Cristo Nazareno. La tercera, ambientada en la posguerra, se presentó el pasado verano y pudo publicarse gracias por el premio nacional Ayudas Once. _¿Cuál es el argumento de su cuarta novela? _Su protagonista es una persona real, un compañero mío en lides de aviación, hijo de un militar americano que estuvo en España durante los 40. La historia que cuento, con licencias literarias, es su historia. _¿Una vida interesante? _Sobrevivió a una bomba en Corea, sufrió el accidente de los jumbos en Tenerife y quedó vivo, increíblemente, porque se mataron más de 500 personas. Cuando de verdad su vida peligró, la culpa la tuvo una botella rota en su casa de Málaga. _Qué tal van las ventas de Amor sin nido? _La verdad es que no puedo quejarme y aunque parece que está un poco parada, tampoco son muchos ejemplares y supongo que con la presentación que haremos a finales de verano en Coruña y Vigo, tendrá otro empujón. En octubre se presentará en Mallorca y Barcelona y me invitan a Valencia, Sevilla y Málaga, pero lo estamos estudiando porque supone muchos gastos. _¿Es gravoso editar? _En el caso de esa, el premio de la Once subvencionaba la mitad de la edición, pero el resto de gastos y promoción tienen que salir del autor. Es difícil, porque es difícil hacerse un hueco. Hay muchos escritores noveles que tienen en sus cajones trabajos valiosos e interesantes que no salen por motivos económicos. Es una pena pero somos muchos.