Valdeorras se benefició de los logros de la II República, cuyos docentes sufrieron la represión de la dictadura Divulgar los logros educativos del efímero período de la II República movió a la Fundación 10 de Marzo a elaborar una exposición, que tras Santiago y Vigo llega a O Barco, después de un año de arduas labores de recopilación de documentación. Una interesante muestra _abierta en la Casa de la Cultura_ que permite conocer las repercusiones que la nueva filosofía educativa también trajo a Valdeorras, donde más destierros y retiradas de servicio de maestros se registraron con la llegada de la dictadura franquista.
26 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La Fundación 10 de Marzo de CC OO centró sus esfuerzos en la elaboración de una muestra que permitiera divulgar a estudiantes y profesores los logros, en materia educativa, del efímero período de la II República. Fue una ardua labor de un año, cuya máxima dificultad se centró en la selección de grafismos y estadítiscas para el apartado documental, del que se encargaron Ricardo Gurriarán y Víctor Santidrián. Para ello, contaron con la colaboración de los profesores de Historida de la Educación, Herminio Barreiro y Antón Costa, «que fixeron un pouco o que é o guión da exposición», según explica el profesor y escritor valdeorrés Ricardo Gurriarán. Para situar al visitante en este período histórico, Gurriarán parte de la importancia que para la autoridad política de la época tuvo poner en primer orden la labor educativa. Y ello tanto en inversión como en formación del profesorado, o en la labor de la inspección o preparación de bibliotecas e incluso en el refuerzo de las misiones pedagógicas. «Digamos que houbo unha revolución auténtica do panorama educativo nunha España que saía dun período socioeconómico forte despois do crack do 29, e dunha serie de avatares políticos logo da dictadura de Primo de Rivera», comenta. «O ideario do que fora a Institución Libre de Enseñanza, en canto a pensamento e filosofía educativa, materializouse durante o período republicano dado que os promotores desa institución acolleron na súa escola ós principais rectores da política da II República, e déronse importantes avances en disciplinas determinadas e tamén fortísimos avances nun momento no que a alfabetización era un dos puntos importantes a tratar, poñendo en primeiro plano o que era a Educación Primaria». Valdeorras no permaneció ajena a esa revolución educativa. Se benefició de una serie de elementos, como bibliotecas municipales o la puesta en marcha de un centro de profesores. Un Centro de Orientación Pedagógica creado en 1935 _antecedente del Cefocop que funciona en O Barco desde el 89_ «no que o inspector que dependía da zona era Plácido Rodríguez Castro, eminente poeta e amigo de Florencio Delgado Gurriarán». También llegaron a la zona las misiones pedagógicas. «No 33 tiveron unha actuación destacada e de gran valor pedagóxico, cunha visita moi sonada á A Cabreira, onde levaron por vez primeira o cinematógrafo e fonógrafo, incluso describindo unha auténtica epopeia ó paso das misións pedagóxicas por esta zona», recuerda Gurriarán.