El aeromodelismo es una afición y un deporte, derivado de la técnica de construcción artesanal y vuelo de aeroplanos que vuelan sin tripulación. El aeromodelismo clásico requería habilidades técnicas en carpintería, motores de combustión y una destreza de pilotaje manual.
El aeromodelismo tradicional se ha transformado con la llegada de los drones, vehículos aéreos no tripulados. Los drones son aeronaves que vuelan sin tripulación, por control remoto, propulsados por motores de explosión, eléctricos o de reacción. Los primeros drones tuvieron aplicaciones militares y las siguen teniendo, como nos informan en los partes de las guerras que se están desarrollando: en Ucrania o en Oriente Medio. Los drones tienen aplicaciones civiles: lucha contra incendios, búsqueda de personas desaparecidas, control del narcotráfico, fumigación aérea, seguimiento de animales en su medio natural, etcétera. Los drones actuales incorporan GPS, giróscopos avanzados, visión artificial y estabilización. Los hay con estructura de avión, pero la mayoría son multirrotores (4, 6, 8 motores), que permiten el despegue vertical.