«Todos sabemos que o motivo real non é derrocar a un ditador»

OPINIÓN

Donald Trump, durante un encuentro con sus consejeros para abordar las operaciones en Irán.
Donald Trump, durante un encuentro con sus consejeros para abordar las operaciones en Irán. CONTACTO vía Europa Press | EUROPAPRESS

07 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Pedro Sánchez e o «non á guerra»

Alguén di que Pedro Sánchez aférrase ao poder e critica que envíe unha fragata para protexer a Chipre. Tamén se di que non se lle ocorreu defender aos cidadáns iranianos asasinados polo réxime. Quen di isto confunde as cousas. Vou aclararllas:

1.- A fragata envíase para protexer a un pais como Chipre, que é membro da Unión Europea desde 2004, como o é España; e os países da Unión Europea teñen o mandato moral e legal de apoiar e defender aos seus membros.

2.- Non é incoherente que Pedro Sánchez proclame o «Non á guerra», porque o ataque de Estados Unidos e Israel a Irán vulnera o dereito internacional, e todos sabemos que o motivo real non é derrocar a un ditador, nin lles preocupa o benestar dos iranianos. Os intereses son económicos e xeopolíticos. Xoán Francisco Pérez Argibay. Santiago.

El mundo en zapatillas

Estamos en un momento caótico de la sociedad civilizada. Líderes fanáticos de poder y llenos de autoridad juegan al Risk con la humanidad sin ningún miramiento. Mientras el mundo convulsiona, miramos a un lado y otro obviando la situación, recogiéndonos en nuestro micromundo de redes sociales, de compras compulsivas, viajes presuntuosos, comidas estrafalarias y conversaciones fatuas. Nos ponemos las zapatillas para huir de la realidad. Esas mismas zapatillas de precios desorbitados que acompañan nuestro día a día, como símbolo de comodidad. La misma que empezó en la pandemia y que nos acompaña hasta hoy.

Aprendimos a convivir con el caos, con gobiernos populistas que simulan darnos bienestar a costa de quitarnos el derecho a elegir. Con la censura y los bulos por bandera, aprendimos a resignarnos ante un panorama poco alentador.

Somos la consecuencia de nuestros propios errores, de nuestras malas elecciones y de aceptar que con lo inaceptable podemos vivir.

Me niego a convivir con la corrupción, con la mediocridad y el todo vale para aferrarse al sillón del poder.

Pongámonos de nuevo los zapatos, seamos consecuentes con nuestros valores, los que, frente a las ideologías y fanatismos, nos unen como la base de una sociedad mejor. Gloria Saavedra. Oleiros.