Colegio Marcote, un ejemplo ante problemas importantes
«Qué tranquilos estamos hoy». Así acostumbraba a celebrar la profesora de 2° de primaria de un cole público de Vigo las ausencias a clase de un niño que, tras una lesión cerebral, sufría crisis epilépticas y problemas de conducta. La exclusión y el fracaso escolar parecían inevitables. Los padres buscaron alternativa, pero los colegios públicos quieren niños estándar o etiquetados por grado de discapacidad, y su hijo no encajaba en ningún patrón. Lejos de casa, en Mondariz-Balneario se abrió una puerta a la esperanza para el futuro de ese niño, que hoy cursa primero de la ESO. Es un centro privado, pero el dinero no siempre lo puede todo. Donde otros privados o concertados vieron un problema molesto, Aceimar Marcote vio a un niño que había que sacar adelante, y vaya si lo está logrando. Los últimos cuatro años han sido difíciles, con crisis en clase, en el recreo o en el comedor, sobre las que todos los docentes estaban informados y preparados para actuar. Ha habido muchas clases perdidas, pero ese niño siempre ha tenido el refuerzo educativo necesario y adaptado a sus dificultades; y lo que es más importante, grandes dosis de confianza para reconstruir su autoestima. Queda mucho por vivir y mucho que aprender. Gracias, colegio Marcote, por hacerlo posible. M.S.D. Vigo.
Altri, enterrado. ¿Quién carga con el ataúd?
El proyecto de Altri se ha torcido. Estupendo. Una industria menos, cientos de empleos dignos, bien remunerados, tirados a la basura. Seguirán fuera de Galicia los trabajadores mejor preparados y aquí nos quedaremos los de siempre: pensionistas, funcionarios y los trabajadores del sector primario. Esta es nuestra realidad. Una vez que Altri fue sepultado, nos podríamos preguntar: ¿se trató de una contienda política que ganó el BNG de acuerdo con sus intereses electorales? ¿Estuvo el PSOE a la altura de las circunstancias? ¿El PP supo defender un proyecto que revitalizaría el tejido productivo de una de las zonas más deprimidas de Galicia? Todo contamina. También las granjas de ganado. Lo que hay que hacer es exigir que se cumpla la ley. Si el proyecto de Altri la cumplía, está claro que perdimos una nueva oportunidad que se traducía en 500 puestos de trabajo (2.000 indirectos) y una aportación al PIB de la comunidad de 340 millones de euros anuales. María García. Lugo.
Huelga de médicos
Me parece totalmente intolerable la huelga de médicos. Es perfectamente lógico y humano que defiendan sus derechos y que luchen por ellos, pero es inadmisible que lo hagan en perjuicio de la salud de seres humanos. Es inconcebible que unos profesionales cuya misión es precisamente cuidar la salud traten de coaccionar a los poderes públicos poniendo como rehenes a los enfermos, a personas que necesitan una operación quirúrgica y que, en todos los casos, necesitan de su asistencia. Y encima en esta huelga no se avisa a los pacientes que tienen concertada una cita y tienen que acudir a los centros médicos con toda clase de dificultades, a veces en silla de ruedas, o desplazándose de otras localidades del área, acompañados de otros familiares que han tenido para ello que faltar a su trabajo, soportando (personas enfermas) temperaturas bajísimas, lluvias y demás inclemencias del tiempo. Por el bien de todos, espero que todo esto se solucione rápidamente. Mª Victoria Nieto. A Coruña.
Tercer grado
Andamos a vueltas con el tercer grado penitenciario que facilita la salida de los presos etarras. Resulta sangrante no solo para las víctimas, también para la sociedad en general, la facilidad de estas concesiones a los mencionados terroristas que, pese a ser condenados a muchos años, solo cumplen una mínima parte, máxime cuando ni se arrepienten, ni piden perdón. Ángel Santamaría Castro.