Esperpento judicial
En la reciente sentencia del caso Angrois la justicia se mira al espejo cóncavo y, lejos de escandalizarse por su reflejo, se acomoda. Un acusado sale indemne no porque no haya pisado el barro, sino porque según parece el barro ya no mancha cuando se pisa desde un cargo público. La responsabilidad política, ese concepto antaño exigente, ha quedado reducida a simple ornamento.
El ciudadano asiste perplejo a cómo la ley se estira y se vuelve flexible cuando amenaza con rozar a los de arriba. El mensaje es inquietante: la justicia es ciega, sí, pero algunos saben guiarla.
No se cuestiona aquí la independencia judicial, sino el efecto social de sentencias que parecen escritas para no incomodar. Porque cuando la rendición de cuentas se evapora, la democracia se vuelve cartón piedra. Berta Pérez Becerra. A Coruña.
Bilateralidad Europa-Estados Unidos
Me da mucho que pensar el excelente discurso del premier canadiense en Davos. Ya nada es igual. Ni siquiera lo era antes, cuando contábamos con acuerdos. También ayer las grandes potencias imponían sus condiciones a las chicas; ahora, encima con malos modales. Por eso estoy con Mark Carney en que tenemos que buscar aproximación entre las potencias medias. Abrir nuevos mercados, pese al fiasco de Mercosur. Mancomunar nuestros intereses comunes en múltiples parcelas. Así que adiós Estados Unidos. Y es ahí donde no acaba de convencerme. Entre otras cosas, porque no estoy seguro de si lo de EE.UU. es una venada de Trump o responde a algo estratégico. Un planteamiento más estructural, esté quien esté. Con Biden no cambió mucho la cosa respecto del primer Trump. Sí en lo relativo al cambio climático. También el intento muscular de Biden en el sector público, que no le salió nada bien, por cierto. El resto, matices.
Creo que lo que nos falta en Europa es liderazgo, tanto como nos sobra grasa nacionalista de algunos de los Estados miembros más poderosos, la cual impide una mayor convergencia. Nuestra actual posición es también resultado de nuestra levedad. Plantar cara a Trump requiere, antes que nada, tener muy claro cuál es el estado de situación y qué es lo que pretendemos. A lo mejor no se trata de cerrar las bases norteamericanas en Europa, que no son una mera cortesía al gringo sino un planteamiento de defensa que compartimos, o compartíamos. Claro que Trump se entiende ahora con quien es también nuestra amenaza. Vaya confusión. Es mucho más complejo, desde luego, que la pataleta de no comparecer en el Mundial de fútbol. Enrique López de Turíso.
«Sempre se fixo así»
Chegas con ganas, ilusión, preparación… mesmo ideas. Mais, coma un oráculo non escrito nun frontispicio, pero si a lume no maxín, escoitas unha frase, a frase, que define un mundo, unha época, unha organización, un xeito de ser e estar: «Sempre se fixo así!». Un epitafio aniquilador, unha oración aterradora, un meteorito devastador que bota polo chan calquera iniciativa, calquera proposta de facer as cousas doutro xeito: mellor. O axioma é coma unha tatuaxe imposible de borrar, que converte o traballo nun ritual rutineiro e absurdo, orfo de eficacia e nula produtividade. Quen cuestiona tal aserto convértese en sospeitoso, en mal compañeiro... en inimigo público número un: chegou o listillo! Se sempre se fixo así e as cousas non van ben, sería bo recordar aquilo que dicía un xenio: se queres resultados diferentes non fagas sempre o mesmo. F. Javier Santos. Porto do Son.
Minas de wolframio
Los voluntarios que buscan para limpiar la zona y los edificios de la mina de wolframio de Valborraz, en Carballeda de Valdeorras, tenían que ser los inscritos en las oficinas del Inem y que están recibiendo una ayuda del Estado, mientras no trabajen. Así ayudarían en sus ayuntamientos. Manuel Diz Vázquez. Xinzo de Limia.
Lo de Irán es un problema interno
Irán es un país instalado desde hace muchos años en la disociación entre un régimen represivo y una población que no le apoya, entre un confesionalismo chií y una galopante secularización. El cambio tiene que vertebrarse desde dentro sin que haya que descartar la presión internacional. Jesús Domingo Martínez. Gerona.