¿Cuánto cobran y cuánto gastan los pensionistas?
Más de la mitad de los pensionistas en España —aproximadamente un 56?%— perciben una pensión mensual inferior al salario mínimo interprofesional (SMI). Esta situación refleja una realidad económica difícil: muchas de estas personas viven con ingresos inferiores a 1.184 euros al mes, en un contexto en el que los precios de bienes básicos, servicios, alimentación y energía no dejan de subir. Contrariamente a la percepción extendida de que los pensionistas «viven tranquilos» gracias a la propiedad de sus viviendas.
Un aspecto frecuentemente subestimado en el debate público sobre pensiones es la percepción de que los pensionistas «acumulan beneficios» al vivir en pisos en propiedad, en comparación con los trabajadores jóvenes que deben afrontar el alquiler. Esta visión simplificada no considera que la propiedad conlleva gastos significativos, como comunidad de vecinos, impuestos (IBI), seguros y derramas, especialmente en edificios antiguos. Estos desembolsos representan una carga económica constante que, en muchos casos, limita la capacidad de ahorro de los pensionistas y reduce el efecto positivo de la propiedad sobre su pensión.
Además, los pensionistas presentan mayores necesidades sanitarias y de cuidados personales, incluyendo atención médica continuada, prótesis visuales, auditivas y dentales, que incrementan sus gastos corrientes y pueden situar a muchos en situaciones de vulnerabilidad económica a pesar de contar con vivienda propia. Este contexto evidencia que la propiedad inmobiliaria no equivale necesariamente a holgura financiera ni a «privilegios» respecto a otros grupos de población.
Aun así, determinados discursos mediáticos y políticos fomentan una narrativa de lucha intergeneracional que tilda a los pensionistas de beneficiarios excesivos del gasto público, sin reconocer la realidad económica y social que enfrentan. Muchos han contribuido históricamente al bienestar de sus hijos y nietos, ya sea mediante transferencias directas de recursos o mediante apoyo no monetario, reforzando la solidaridad intergeneracional. Nuestro apoyo a los jóvenes es incondicional no nos culpen de su precariedad, mejores trabajos y bien retribuidos son competencia de otros.
Por lo tanto, es imprescindible que los análisis sobre pensiones y equidad generacional incorporen no solo la cuantía de los pagos o beneficios, sino también los gastos asociados a la vida en propiedad y las necesidades específicas de salud y cuidado, para evitar conclusiones injustas y sesgadas que distorsionen la percepción social sobre la contribución y situación económica de los pensionistas. Juan Lojo Fandiño. A Coruña.
Es partidismo, no reforma de la financiación
Hace más de diez años tendría que haberse renovado el sistema de financiación de las comunidades autónomas. Pedro Sánchez está al frente del Gobierno desde hace más de siete años y hasta hace unos días la ministra de Hacienda no presentó una propuesta en firme. El nuevo modelo se rige por el principio de ordinalidad para algunas autonomías, entre las que está Cataluña: las comunidades que más ingresan deben ser las que más reciben. Uno de los problemas del modelo es que la ordinalidad afecta a unos territorios y no a otros.
Parece que, tras la reunión de Sánchez con Junqueras, se diseñó una medida que trata de buscar una justificación política al anuncio de un aumento de la financiación de Cataluña en 4.700 millones de euros. Tanto el aumento de los ingresos para Cataluña como el cambio del modelo de financiación autonómica son dos iniciativas condenadas al fracaso. No obstante la modificación del modelo requiere un cambio de la ley orgánica de financiación de las comunidades autónomas que tiene que aprobarse con una mayoría de 176 votos. Todo indica que Sánchez se ha hecho la foto en la Moncloa con Junqueras, ha anunciado un aumento de la financiación de Cataluña y el cambio de modelo para intentar dar estabilidad a la legislatura en un intento de que ERC apoye los Presupuestos de Salvador Illa. Pedro Sánchez, en definitiva, lo que parece pretender es reforzar el voto socialista en Cataluña. Ya veremos si lo consigue. Jesús Domingo Martínez. Gerona.