Somos docentes

Cartas al director
cartas al director CARTAS AL DIRECTOR

OPINIÓN

VITOR MEJUTO

15 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Somos docentes

 Cada vez que aparece una noticia sobre docentes, nos damos cuenta de cómo nos ve la sociedad: cuidadores, vigilantes de aparcaniños mientras los adultos trabajan, responsables de «educar» cosas que no nos corresponden (cómo atarte los cordones, cómo comportase en lugares públicos...). No somos ni niñeras ni psicólogos ni policías ni médicos, somos docentes. Enseñamos, compartimos conocimientos y reforzamos valores que deben venir de casa.

Aguantamos guardias de autobús, de comedor, apertura de protocolos, nos asfixia la burocracia y nos exigen responsabilidades para las que no tenemos formación. Recibimos insultos, amenazas e incluso agresiones de alumnos y familias.

Se nos critica por «las laaargas vacaciones», ignorando que las usamos para preparar material, adaptar, planificar unidades, y corregir, porque durante el curso es imposible. Nadie ve las horas que pasamos en casa, fines de semana incluidos, contestando correos, preparando clases, corrigiendo trabajos… y todo con un salario prácticamente congelado desde hace años.

Se asume que trabajamos solo hasta que el alumnado se va a casa (¡qué chiste!), cuando nuestras 37 horas y media semanales son superadas con creces. Nos enfrentamos a grupos de 25 niños, con diversidad abrumadora, muchos sin diagnóstico, sin apoyos personales ni materiales.

Nos exigen ser responsables de todo y de todos, mientras se nos ignora y se nos critica. ¿Alguien cree que en estas condiciones se puede enseñar con dedicación y pasión? Invito a todos los que juzgan nuestra labor a pasar dos horas en un aula. Tal vez entonces comprendan la realidad de la docencia… y muchas opiniones cambiarían. Coloma Campos Romero

  ¿Se irán de Irán?

Las escenas que vemos en las ciudades iraníes son la prueba evidente del proceder sanguinario de la teocracia chií que aplasta a sus compatriotas. Confiemos en que ese régimen abyecto se encuentre en fase terminal dando sus últimas boqueadas, lo que lo convierte en más peligroso si cabe; uno en su candidez se pregunta cómo es posible el silencio atronador de algunos partidos, organizaciones feministas y del entorno LGTBI, amén de sindicatos y ONG. Nadie ignora que hombres iraníes son ahorcados debido a su orientación sexual y hasta hace unos pocos años los colgaban de las grúas como público escarmiento y escarnecimiento. Uno se asquea al constatar que organizaciones en defensa de la infancia, se colocan de perfil ante los ignominiosos ataques que sufren las niñas persas. Uno siente vergüenza ante tales comportamientos, ignorando las atrocidades que padece la sociedad iraní. ¿Se irán de Irán los perpetradores o los echarán? Francisco Javier Sáenz Martínez.

DIRECCIÓN DE CORREO. Avenida da Prensa, 84 y 85. Sabón, 15143 Arteixo (A Coruña)

Las cartas no deben exceder de 20 líneas y se identificarán con el nombre, domicilio, DNI y teléfono del autor. La Voz de Galicia se reserva el derecho de extractar los textos. No se informará por escrito ni por teléfono sobre las cartas recibidas