Zapatero pierde, Marco Rubio gana

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Marco Rubio durante la comparecencia de Trump en Mar-a-Lago
Marco Rubio durante la comparecencia de Trump en Mar-a-Lago Jonathan Ernst | REUTERS

04 ene 2026 . Actualizado a las 13:18 h.

Habrá que esperar para ver cómo caen las siguientes piezas del dominó pero pinta mal para los fieles a Maduro, si es que los hay, y bien para un pueblo que lo lleva sufriendo años. Hay aplausos entre los miles y miles de exiliados. El Gobierno español vuelve a estar en una situación incómoda. Es fácil condenar el uso de las armas, pero se complica cuando se utilizan contra el tirano de un narcoestado que tortura a presos políticos. Sánchez habla de mediación y desescalada. Seguro que Donald le escucha, con el cariño que le tiene. Sumar, Podemos y el Bloque han soltado sus palabras de pataleta, de zurdos de boutique. A todos es necesario recordarles que ese titán de la democracia que era Maduro venía de perder unas elecciones y de manipular los resultados para seguir en el poder. Eso sí que es un golpe al Derecho Internacional. La lupa está en Zapatero. Su legendaria baraka (suerte) se está viniendo abajo. Del lío de Plus Ultra a lo que puede llegar a saberse con Maduro caído de todo lo que ha hecho en Venezuela.

Ojo ahora a Ucrania, Gaza y Taiwán. Putin podrá decir que Trump le imita y Zelenski estará aún más solo. Europa no pintará nada para salvarlo. De Gaza nadie se preocupará más allá de los buenos sentimientos. Taiwán verá más cerca que nunca al ejército chino. Ya saben, unos helicópteros mueven sus hélices en el Caribe y provocan un terremoto en el mar de China. Los líderes cubanos deben empezar a tomar nota como a Donald le salga redonda su operación expansionista golfo de América. El más afortunado ha sido Marco Rubio, el hombre clave. Ayer amenazó a Cuba. El secretario de Estado latino, de 54 años, justo de origen cubano, será el que gobierne una transición que Trump quiere pacífica. Hoy toca apropiarse de Venezuela y su petróleo. Mañana, de Cuba. Zapatero pierde, el halcón Rubio gana.