La muerte de una inmortal

Francisco Ríos Álvarez
Francisco Ríos LA MIRADA EN LA LENGUA

OPINIÓN

LUDOVIC MARIN / POOL | EFE

Los inmortales también se mueren. El mes pasado le llegó su hora a Hélène Carrère d'Encausse. Inmortal es el apelativo que reciben los miembros de la Academia Francesa en alusión al lema «À l'immortalité», que lleva el sello dado a la institución por su fundador, el cardenal Richelieu. Aunque el lema hace referencia a la lengua francesa, no a los académicos.

Hélène Carrère d'Encausse, notable historiadora, era secretaria perpetua de la Academia Francesa desde 1999. ¿Secretaria o secretario? En las noticias del óbito publicadas en español aparecía unas veces como secretaria perpetua y otras como secretario perpetuo. El sintagma en masculino estaba entrecomillado o era empleado como complemento de cargo: «La primera mujer que ocupó el cargo de secretario perpetuo de la Academia Francesa». La propia institución anunció el «Décès de Mme Hélène Carrère d'Encausse, Secrétaire perpétuel», con la misma expresión que Macron, el presidente de la República: «Elle fut la première femme Secrétaire perpétuel de l'Académie française».

El francés secrétaire es común en cuanto al género. Dice el diccionario académico galo que cuando una mujer lleva el título de secrétaire, este podrá ser empleado tanto en femenino como en masculino (la secrétaire, le secrétaire). Pero el adjetivo tiene flexión de género: perpétuel, para el masculino, y perpétuelle, para el femenino.

La propia Hélène Carrère defendía el empleo de su cargo en masculino. Decía que debían tratarla como «madame le secrétaire perpétuel» (señora secretario perpetuo): «Solo ha habido un secretario perpetuo durante tres siglos y medio. Es esta idea de continuidad la que debe prevalecer. Es un linaje que continúa».

A principios del 2018, Hélène Carrère d'Encausse pasó a aparecer en la web de la Academia como historienne (historiadora), pero en su perfil biográfico mantuvo los masculinos secrétaire perpétuel (secretario perpetuo), président (presidente), commandeur (comandante) y officier (oficial). Un año después, la institución aceptó la feminización de muchos nombres de profesiones y títulos.

¿Cómo emplear en español los cargos de Hélène Carrère d'Encausse? En femenino, naturalmente. Desde finales del siglo XV, las mujeres que ejercen esa función son en español secretarias. Cada idioma tiene su propio ritmo de evolución. Doña Hélène sería un immortel (un inmortal), pero para nosotros ha muerto una inmortal (une immortelle).