Como toda la vida

Mariluz Ferreiro A MI BOLA

OPINIÓN

DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

03 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Estos días se viralizaba una especie de editorial televisivo rescatado del olvido en el que se reivindicaba el derecho a hacer ciertas cosas «como toda la vida». Como si la costumbre fuera una garantía incuestionable. El discurso desencadenó una nueva rapa das bestas en esa red antes conocida como Twitter (le pasa como a Prince), la plataforma de la libertad que ahora luce logo de desodorante masculino y en la que regularmente se materializan escenas dignas de El señor de las moscas. Una víctima fácil del ensañamiento. Porque, bajo la vitola de la educación y de los buenos modales «de siempre», asomaba la santificación del inmovilismo y la demonización del cambio. Y todo tiene matices. Es cierto que no hay que perder las formas, pero tampoco el fondo. Son lógicos esos ataques de nostalgia en los que se cuenta que durante esta o aquella década no se vivía tan mal. Curiosamente, ese período del que se rescata el esplendor en la hierba suele coincidir con los años de juventud del rescatador. Lógico. Es un pecado habitual. No un pecado original, pero muy común. Aunque también abundan últimamente los revivals interesados en los que prácticamente cualquier tiempo pasado fue mejor en todas y cada una de sus variantes. Levantando con supuestos recuerdos mundos utópicos en los que no existían los malos modos, los aprovechados, los delincuentes de distinto pelaje, la corrupción... Y nunca está bien meter bajo la alfombra la basura. Ni la de ahora ni la de antes. Tampoco conviene vivir con la nariz metida en ella. Claro que a estos tiempos habría que meterles mucha lija. No son fáciles. Y menos para los de abajo. Como toda la vida.