«Bronca», furia al volante

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

03 may 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El que conduce lo sabe. Un incidente nimio o un despiste cotidiano pueden convertir cualquier vehículo en una olla a presión mortífera si un conductor iracundo va al volante. Una distracción y un bocinazo desproporcionado en el aparcamiento de un centro comercial desencadenan el drama existencial de los protagonistas de Bronca (Netflix), una tragicomedia sobre dos inadaptados de origen asiático que abren la válvula de sus frustraciones en una peligrosa persecución en coche por los suburbios de Los Ángeles.

En una camioneta viaja un contratista fracasado que va de chapuza en chapuza, bordeando la ilegalidad y el descalabro a cada paso. En un lustroso todoterreno, una empresaria de éxito con vida idílica y mansión en una urbanización pija de Calabasas que reprime su frustración vital bajo el lenguaje asertivo, las setas mágicas y una sonrisa zen con muchos dientes. Ni siquiera esa novedosa inteligencia artificial que ahora promete leer el pensamiento sería capaz de adivinar desde fuera todo lo que discurre por esas cabezas de dos personajes aparentemente opuestos pero que se miran el uno al otro en un espejo. Bronca rezuma humor negro en una historia de venganza obsesiva sobre gente muy enfadada y triste y cuenta muchas más cosas de las que aparenta con sus diálogos compactados.