El señor Twitter

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

JOHN G. MABANGLO | EFE

01 mar 2023 . Actualizado a las 12:58 h.

La compra de Twitter por parte de Elon Musk ha dejado dos imágenes grabadas para la historia de la revolución digital. Una fue la del empresario burlón entrando con un lavabo en la sede de la compañía. La otra, la de una de sus ejecutivas más leales, Esther Crawford, responsable del rediseño de Twitter Blue, descansando en el suelo, ocultándose de la luz de los fluorescentes con un antifaz y envuelta en un saco de dormir. Pernoctar en el puesto de trabajo como señal de compromiso máximo con la empresa. Su imagen, y la de las lavadoras instaladas en el cuartel general de la red social, formaron parte de la última emisión de Equipo de investigación, que ofreció, bajo el título de Mr. Twitter, una interesante aproximación a la figura de un magnate capaz de mover montañas con un solo tuit. De Musk dicen en él sus amigos que su mayor ambición es dejar un mundo mejor. Por si esto no sale bien, urde el plan B de trasladar una pequeña colonia de seres humanos a Marte para que la especie pueda seguir escribiendo allí su historia. De ahí los múltiples frentes que tiene abiertos, su nueva red social, sus coches eléctricos, sus experimentos con implantes neuronales y sus misiones espaciales. Los más críticos señalan en el reportaje que desde que Musk llegó, la oleada de despidos ha hecho de Twitter y de su algoritmo un gigante oscuro e ingobernable. Este fin de semana también Esther Crawford perdió su empleo.