Apagón

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

Movistar+

02 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La serie sonora El gran apagón fue para unos cuantos el canal de iniciación al maravilloso universo de los pódcast. Era una primera toma de contacto con una propuesta adictiva en un género que empezaba a despuntar. Solo con palabras, la ficción obligaba a imaginar un escenario catastrófico en el que una tormenta solar dejaba al planeta sin energía y sin toda la tecnología que depende de ella. En tiempos antes del covid, aquellos desastres se observaban como propuestas casi utópicas para un entretenimiento jugoso, aunque poco creíble.

El pódcast se ha convertido ahora en una serie de Movistar+ que ya no oculta que el mundo ha cambiado. Apagón plantea, en su primer episodio, el modo en que los primeros equipos de protección civil se enfrentan con incredulidad a una amenaza intangible. La primera respuesta es la negación, contada con enorme tensión y realismo. Las posibilidades de que algo así suceda y nos afecte justo a nosotros son bajas, como bajas eran las opciones de vivir una pandemia planetaria. En estos momentos, el espectador sí se cree que algo así pueda ocurrir y por el camino se ha hecho también más consciente de que la luz es el hilo de vida para muchas cosas imprescindibles. El capítulo plantea que si la oscuridad total llegara a producirse no habría protocolos que dijeran cómo actuar, más allá de comprar pilas, y que los políticos estarían más ocupados en quedar bien que en anticiparse a los problemas.