La viruela del mono

Daniel López Acuña EXDIRECTOR DE ACCIÓN SANITARIA EN SITUACIONES DE CRISIS DE LA OMS Y PROFESOR ASOCIADO DE LA ESCUELA ANDALUZA DE SALUD PUBLICA

OPINIÓN

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30 jul 2022 . Actualizado a las 10:07 h.

La declaración de la viruela del mono como una emergencia sanitaria de trascendencia internacional realizada por la OMS el sábado pasado ha sido una decisión más política que técnica. De hecho, la mayoría del comité independiente de expertos que reúne la OMS para escuchar sus recomendaciones, con base en lo que estipula el Reglamento Sanitario Internacional, se inclinó por no hacerlo. Aún así, el director general de la OMS ha ido adelante en atención a presiones políticas, mediáticas y de autoridades sanitarias. Esto no hará ningún daño, pero tampoco significa ningún salto cualitativo ni un giro de timón en la estrategia de contención de los brotes surgidos desde mayo en países no endémicos. A lo sumo elevará el nivel de conciencia sobre el problema y la atención que se le preste que no es poca cosa. Pero la clave está en las actuaciones eficaces de salud pública a nivel de los países.

Recordemos que la viruela se erradicó de la faz de la tierra en 1978 y que en los ochenta se dejó de vacunar contra esta enfermedad. Lo que sabemos es que quienes estamos vacunados contra la viruela tenemos más protección ante la viruela del mono, hay menos riesgo por la memoria inmunológica cruzada. Y que quienes no han sido vacunados, esencialmente personas menores de 40 años, tienen un riesgo incrementado, pero que naturalmente depende de otros factores adicionales como su comportamiento sexual. Por ello vemos que la gran concentración de casos se produce en hombres de 20 a 40 años, en su gran mayoría que tienen sexo con otros hombres y que acostumbran a realizar prácticas sexuales grupales, chemsex o tienen una alta tasa de promiscuidad.

La enfermedad no afecta a toda la población de manera uniforme, aunque pueden perfectamente producirse contagios también en mujeres y niños. Pero debe quedar claro que no es necesaria la vacunación masiva ni debemos pensar que el virus flota en el aire y contagia a diestra y siniestra. El contagio es por contacto estrecho, piel con piel, por intercambio de fluidos corporales o por ropa de cama o toallas contaminadas.