Sánchez se queda sin poli malo

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira SIN COBERTURA

OPINIÓN

Fernando Villar

19 jul 2022 . Actualizado a las 10:40 h.

Adriana Lastra (Ribadesella, 1979) renuncia a sus responsabilidades políticas, pero no a su sueldo. Por razones personales, deja su cargo en el PSOE, pero mantendrá su acta de diputada, pese a que se enfrenta a una «larga baja laboral». Pedro Sánchez devora a sus aliados como si no hubiera futuro. Hace un año y nueve días se despertó un sábado de buena mañana y despidió sin contemplaciones a su gurú político, Iván Redondo; a su jefe de campaña, José Luis Ábalos, y a su teórica experta en Derecho Constitucional, Carmen Calvo.

La renovación llegó después de la sonora bofetada electoral de Madrid de Isabel Díaz Ayuso, donde los socialistas quedaron relegados a tercera fuerza y Pablo Iglesias recogió sus bártulos para ganarse la vida como un tertuliano cabreado más bajo el paraguas de Jaume Roures.

Apenas 374 días después, con otra malleira electoral en la espalda, Sánchez busca nuevos revulsivos. Lastra, fiel hasta el final, ha tenido que dimitir para ser relevada de su cargo porque había sido designada en el congreso federal del partido en Valencia y no podía ser destituida.