Las verdades que se ocultan

Eduardo Vázquez Martul EN CORTO

OPINIÓN

ALEXANDER ERMOCHENKO | REUTERS

06 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Asistimos con preocupación a situaciones muy graves generadas, primero, por una pandemia que parece que se quedará entre nosotros, y, segundo, por el conflicto en Ucrania con repercusiones mundiales. Otra vez vuelven los frentes. Occidente contra Oriente, en este caso contra Rusia. La política mediocre, sin ideas y sin liderazgo, y desde hace tiempo supeditada al poder financiero, abona el campo a populismos que generan dictadores salvadores, que necesitan inestabilidad social como primer paso al conflicto. Graves momentos para la Europa democrática que surgió de la Segunda Guerra Mundial. Parece que en estos críticos momentos se olvidan los millones de muertos enterrados en los campos de Europa. Porque el campo de batalla de los conflictos mundiales siempre fue Europa, ya desde la antigua Grecia y Roma, cunas de la cultura de Occidente pero también tumba por continuas guerras, y no Estados Unidos de América. Surge de nuevo la OTAN contra la pérfida Rusia, o la Rusia de Putin, que ya no Unión Soviética comunista. ¿Rusia contra Europa? ¿Contra Estados Unidos? ¿Contra la OTAN? Analizando la historia reciente y el neocapitalismo salvaje de la antigua URSS, sería ingenuo pensar que todo se limita a una invasión de parte de Ucrania, por muy trágica que sea, que lo es. Porque invasiones ha habido muchas, injustas, basadas en mentiras y no tan lejanas, en la antigua Yugoslavia, Irak, Libia... Pero no han ocupado tantas páginas. Las guerras, como gran fracaso de la inteligencia humana, se mueven por banderas y emociones que ocultan la razón y casi siempre la verdad en ambos frentes. Para eso está la propaganda utilizada como potente arma. Pero, el ciudadano de a pie, que aún no se ha recuperado de tragedias, muertes y crisis económicas desde la pandemia, se pregunta: ¿dónde está la causa real que hace tambalear la economía mundial y que encarece la vida de los de abajo, que son los que sufren las consecuencias? Creo acertar si manifiesto mi incredulidad. Las verdades se tapan. Por el momento, Europa tendrá que buscar otros mercados para comer pan. Seguirá siendo el campo de batalla y Venezuela ya no es tan enemiga de las democracias. La razón me la darán aquellos que salgan ganando de un fracaso de la política. El hombre es el único animal que tropieza siempre en el mismo agujero.