Isabel Ayuso, sucesora de Tierno Galván

Roberto Blanco Valdés
Roberto L. Blanco Valdés EL OJO PÚBLICO

OPINIÓN

Javier Lizon

03 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Quietos! ¡Quietos! No se me arremoline el poleiro y lea primero, que, para replicar, siempre les quedará tiempo y espacio.

Sé bien quien era Enrique Tierno, no solo porque he tratado a muchos de sus discípulos, de algunos de los cuales he sido además íntimo amigo, sino también porque, aunque no tuve la fortuna de conocer personalmente al «viejo profesor», he leído, e incluso estudiado, la mayoría de sus escritos, desde Tradición y modernismo, quizá su mejor obra, hasta Yo no soy ateo, pasando por su breve pero sustanciosa introducción a Del espíritu de las leyes.

Por tanto, les ahorro darme lición sobre la gran distancia intelectual entre quien (Tierno) lo fue con brillantez y quien (Ayuso) no ha pretendido serlo nunca, señal de inteligencia frente a la legión de todos los colores (aunque con predomino del morado) que se da esos aires sin haber leído más que las contraportadas de los libros.