Álex, que estás en los cielos

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Inspección de la vivienda del presunto asesino de Lardero por parte de agentes de la Guardia Civil
Inspección de la vivienda del presunto asesino de Lardero por parte de agentes de la Guardia Civil

31 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay almas oscuras. El mal existe. Y hay crímenes y crímenes. Hay una escala infame también en el mal. No va de pecados veniales y de pecados mortales. Va de enfermos que no distinguen el bien, que disfrutan con el daño. Álex, nueve años, se tropezó con un condenado reincidente que nunca debió salir de prisión. Otra vez, la necesidad en casos extremos de la prisión permanente revisable.

Hay bestias, con perdón para las bestias. La decisión de concederle la libertad parece que se tomó con voces en contra de algunos profesionales que lo trataban. Los que sabían que su mente no funcionaba. Francisco Javier Almeida, 54 años, no estaba recuperado ni siquiera tras los años que llevaba en prisión. 39 permisos le dieron a alguien incapaz para controlarse por padecer una parafilia sexual.

La junta de Tratamiento de El Dueso dilató hasta tres años su puesta en libertad definitiva. No lo veían claro y hacían lo correcto. La sociedad no es una película de Disney. La calle no es políticamente correcta. Almeida era un actor. Representaba en prisión el buen comportamiento. Lo hizo también en los permisos que le concedieron. Todo era una actuación para conseguir la libertad, para que su lado oscuro pudiese volver a actuar. Para que el monstruo se pusiera en marcha.