Actualmente, en España y en Galicia vivimos con esperanza los mejores datos sobre la pandemia del SARS-CoV-2 desde hace catorce meses, con incidencias acumuladas por 100.000 habitantes a 14 días muy cerca de los niveles de control. El alto índice de vacunación, envidia reconocida de los países de nuestro entorno, es una de las causas de esta enorme mejoría; a día de hoy casi el 77 % (más del 83 % en Galicia) de la población general se ha vacunado. Pero, a pesar del enorme esfuerzo realizado por los profesionales sanitarios y las administraciones, aún hay un porcentaje de personas que, por diferentes motivos, está sin inmunizar. Los mayores esfuerzos han de ir dirigidos a recuperarlos.
Uno de estos grupos son nuestros niños pequeños, menores de 12 años, que no disponen aún de vacuna autorizada por las agencias reguladoras. Acaba de empezar el curso escolar y nos preguntamos si aparecerá a continuación la sexta ola. No es fácil saber con exactitud el comportamiento del virus después de reducirse la incidencia hasta niveles tan bajos con altos niveles de inmunización, pero lo previsible es que las próximas olas sean cada vez menos marcadas, de menor gravedad y con menor ocupación hospitalaria.
Los niños pueden contagiarse por el SARS-CoV-2 igual que los adultos, con altas cargas virales y capacidad de contagio, aunque suelen presentar menos síntomas o ser asintomáticos. A pesar de tener menor probabilidad de desarrollar enfermedad grave, si queremos no solo protegerlos a ellos, sino evitar que se mantenga un reservorio de la infección por este virus en este grupo de población, donde la incidencia en estos momentos casi dobla al de la población mayoritariamente vacunada, debemos incluirlos cuanto antes en los programas de inmunización.
Hace unos pocos días la compañía farmacéutica Pfizer presentó los datos del ensayo en fase 2/3 de su vacuna de RNA mensajero en niños de 5 a 11 años. En una población de casi 2.300 niños, con y sin evidencia de haber tenido infección por el SARS-CoV-2 y utilizando dosis menor de la administrada en adultos en dos dosis separadas 21 días, presentaron datos de seguridad, tolerabilidad y de producción de anticuerpos neutralizantes similares a los del grupo de 15-25 años usado como control. Se prevé que se autorizará de forma urgente por la FDA y la EMA para que se pueda administrar en breve. En los niños más pequeños, menores de 5 años, habremos de esperar un poco más. ¿Hemos de vacunarlos? Sí, con rotundidad; en cuanto sea posible.