Yo quiero y tú no me dejas

Sofía Vázquez
Sofía Vázquez ESTADO BETA

OPINIÓN

Luis Tejido

Siempre fue difícil, pero desde que se desató la escalada de precios de la energía en la práctica resulta imposible cambiar a un contrato de suministro eléctrico con la tarifa de último recurso. Es una auténtica tomadura de pelo. A estas alturas los consumidores debiéramos tener claro _y no lo tenemos_ que el mejor contrato que podemos suscribir es el de la tarifa regulada o de último recurso. ¿Por qué? Por muchísimas son las razones, pero en estos momentos hay una que pesa sobre las demás: ninguno de nosotros _prácticamente ninguno_ somos capaces de saber cómo evolucionará el precio del gas, por ejemplo, en el 2024. Y eso es exactamente a lo que juegan las eléctricas: le hacen a usted un contrato con precio estable para unos cuantos años, y usted -que no es ningún experto en mercados de futuros- lo firma pensando que le hacen un favor. Ándese con ojo porque va de esto.