Otros Óscar

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

FAYYAZ AHMAD | Efe

14 ago 2021 . Actualizado a las 16:36 h.

Propongo que en la gala de los Óscar, junto a los discursos antirracistas, medioambientalistas, antifascistas, antimachistas y contra el heteropatriarcado, se recuperen los alegatos pacifistas tan olvidados desde Obama. Y que se entregue también un Óscar Verde o Rojo a quien haya destacado en esas categorías. Probablemente no será alguien de la industria en la que cebaron hasta la degradación la cultura que estalló en el movimiento MeToo. Tampoco en medio ambiente lo tendrían fácil, porque Hollywood es la segunda industria más contaminante de Los Ángeles, según se publicó ayer. Sin metáforas, es decir, sin contar la basura moral ni sus helicópteros y aviones privados. Pero ahí siguen los héroes de los atriles, sermoneándonos enfundados en trajes de miles de dólares. Hasta que llega Ricky Gervais y les recuerda cuántos eran amigos de Jeffrey Epstein y de sus niñas.

Podrían aprovechar para entregarle un Óscar a la ciudad con menos incidentes raciales, pero no lo harán porque tienden a acumularse en localidades y estados demócratas. Sin contar, claro, el caso especial del hasta ahora gobernador de Nueva York, el también demócrata Andrew Cuomo, paladín de la ilustración progresista, que no dimitió por los pésimos datos ni por sus mentiras en la gestión de la pandemia, sino por acusaciones de acoso a mujeres.

Cuanto más humilde es alguien, más le cuesta reconocer que conduce mal. Decía anteayer un general sobre Afganistán: «Suponíamos que en veinte semanas se retrocederían veinte años. Pero han bastado veinte días». Joe Biden, que es muy humilde, advirtió hace un mes que no pasaría nada significativo con la retirada total de las tropas. Que le den el Óscar de la Paz.