Voces en el caso Nevenka

Cristina Sánchez-Andrade
Cristina Sánchez-Andrade ALGUIEN BAJO LOS PÁRPADOS

OPINIÓN

19 mar 2021 . Actualizado a las 08:50 h.

He visto el estremecedor documental de Netflix sobre el caso Nevenka en dos días, sobrecogida, con una sensación que era (y es) mezcla de rabia, indignación y soterrada alegría porque conocía el final. Lo que queda ahora en mi cabeza, unos días después, son voces. Cinco voces que resuenan, mientras me ducho, mientras me preparo el desayuno, mientras conduzco o mientras empujo el carrito de la compra en el supermercado.

En primer lugar está la voz de la propia Nevenka que dice: «Por entonces ya estaba hecha una piltrafa». Habla del momento anterior a la denuncia, cuando ya ha atravesado el infierno del acoso. «Piltrafa», dice, y esa palabra se hunde en mi carne como un cuchillo. ¿Qué es una piltrafa? Voy al diccionario y esto es lo que encuentro: 1. f. Parte de carne flaca, que casi no tiene más que el pellejo. 2. f. Persona de ínfima consistencia física o moral.

La segunda voz que escucho es la del rey emérito. Cuenta la propia protagonista que en septiembre de 1999 los reyes fueron a visitar Ponferrada. En un momento en que saludaban a la gente por las calles, se acercó una comitiva del ayuntamiento, entre los que estaba ella. Al verla, don Juan Carlos dijo algo como: «Eres muy guapa». Y Nevenka contestó: «E inteligente, majestad». ¿Qué es lo que lleva a una persona a decirle eso a otra que no conoce de nada, en un contexto profesional? ¿Lo diría delante de doña Sofía? ¿Solo pretendía agradar o iba más allá y de verdad creía que se la iba a ligar allí mismo? Me desconcierta, me repugna y también me produce risa.