Antropónimos extravagantes

Francisco Ríos Álvarez
Francisco Ríos LA MIRADA EN LA LENGUA

OPINIÓN

KG 186

27 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Un futbolista colombiano tiene un nombre sumamente raro, hasta el punto de que nadie más que él se llama así. Se trata de Efmamjjasond González, que actualmente juega en el All Boys, de la Primera Nacional argentina. Sus padres formaron este antropónimo con las letras iniciales de los doce meses del año. En un intento de manejar mejor esa palabra, a veces se divide por semestres: Efmamj Jasond. Aun así, su pronunciación resulta complicada, sobre todo para los locutores de radio que retransmiten con verbo atropellado los partidos de fútbol. Quizá por ello al joven no le faltan apodos, como Almanaque y Calendario.

Los padres tienen dos tareas claves en la vida de los hijos: traerlos al mundo y ponerles nombre. La segunda puede resultar problemática si actúan ignorando el bien de la criatura, pues una mala elección quizá le amargue la vida. Puede suceder, por ejemplo, cuando a algunos niños los llaman Usmail, adaptación de U. S. Mail, el correo de Estados Unidos, y a algunas niñas, Usnavi, de U. S. Navy, la Marina de Estados Unidos.

La mayoría de estos nombres extravagantes se emplean en algunos países americanos. A muchos ciudadanos españoles los han salvado las limitaciones que la Ley del Registro Civil pone a la libre elección del nombre propio. Esta norma establece que no podrán imponerse nombres que sean contrarios a la dignidad de la persona. Una prohibición así le hubiese ahorrado al chileno Shakespeare Mozart Armstrong Correa tener que emprender acciones judiciales por las burlas de que fue objeto en las redes sociales. Por estas circula todavía el carné de la venezolana Efrofriendlyns Jhesvergreen Mc’Namara Guevara Marcano. El general chileno Odlanier Mena, muerto hace años, llevaba el nombre de su padre, Reinaldo, pero este se lo invirtió.