PSOE-Podemos: unión contra natura

Roberto Blanco Valdés
Roberto L. Blanco Valdés EL OJO PÚBLICO

OPINIÓN

Unanue | Europa Press

16 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando hace poco más de cuatro años una amplia coalición interna socialista (los seguidores de Díaz y Madina, seis de siete presidentes regionales, la mayoría de los líderes históricos y las federaciones más poderosas del partido) expulsó a Sánchez de la secretaría general, todos los juramentados querían impedir lo que se hizo finalmente realidad: un Gobierno de Podemos y el PSOE apoyado por los separatistas catalanes.

Ese era el objetivo, pero ni siquiera los más duros partidarios de abortar un pacto que consideraban demencial (Frankenstein lo llamó entonces Rubalcaba) llegaron a imaginar que su partido pudiese acabar gobernando no solo con Podemos sino también con el imprescindible sostén de unos secesionistas cuyos dirigentes cumplen condena por sedición, tras una declaración ilegal de independencia, y con la complicidad de los herederos de ETA liderados por el ex terrorista Arnaldo Otegi.

El tiempo ha dado toda la razón a quienes se movilizaron para echar a Sánchez, pese a que parte de ellos cambiaron de chaqueta tras el retorno del defenestrado. Y se la ha dado no porque la alianza que trataron de evitar no pudiese dar el poder a una conjunción de socialistas, podemitas e independentistas, como vino a suceder, sino porque esa coyunda muestra ser contra natura día tras día.