Venezuela se desangra


El mundo libre está de parte de la causa de la liberación de Venezuela, muy en particular cuando los intereses de las empresas transnacionales se han visto seriamente afectados tras dos décadas de pérdidas colosales; pero, ¿por qué ha sido tan cuesta arriba para la oposición venezolana hacer justicia ante un régimen sobre el que pesan miles de acusaciones de violación de derechos humanos y hasta crímenes de lesa humanidad, tal como lo recoge el informe de más de 400 páginas elaborado por la misión independiente de la ONU?.

Dadas tales acusaciones y el desastre económico que padecen millones de venezolanos, cabe preguntarnos cómo hace el régimen para seguir manteniéndose en el poder. Para entender la desgracia venezolana tenemos que hacer una incisión en la génesis del chavismo, que no es más que la aplicación del comunismo en su versión caribeña, sí, ese mismo comunismo que lleva más de cien años perfeccionando las técnicas más sombrías de control social, terror, opresión y violencia sistemática, con la intención de seducir a ciertas sociedades e instituciones para que terminen sucumbiendo a esta trampa mortal. No obstante, los regímenes antidemocráticos suelen presentar un rasgo común, que es darle «importancia a guardar las apariencias» dentro de un halo de legalidad y legitimidad que van progresivamente ajustando a sus conveniencias.

El régimen sigue manteniendo su capacidad histriónica al momento de celebrar la mentira y lo falso haciéndolo parecer real. En esa narrativa trabajan incansablemente los servicios de inteligencia cubanos, ese G2 que campa a sus anchas en el ex país petrolero. Este grupo de espías, y otros altos funcionarios versados en el estudio y ejercicio de la psiquiatría, encabezados por Jorge Rodríguez, hermano de Delcy Rodríguez, la protagonista del escándalo del Delcygate con el ministro socialista José Luis Ábalos, son los artífices del teatrillo que presenciaron los medios de comunicación nacionales e internacionales que asistieron a la cita electoral el pasado 6D.

¿Por qué eran importantes estas elecciones para el chavismo? Recuperar el control parlamentario le permitirá a Maduro seguir ganando tiempo en el poder y así burlar las múltiples acusaciones y órdenes de detención internacionales que pesan sobre él y su círculo más cercano de colaboradores por narcotráfico y violación de derechos humanos.

De momento, la comunidad internacional trabaja en una decisión en relación a la figura del presidente encargado Juan Guaidó, cuyo mandato, jurídicamente hablando, estaría vigente hasta el próximo 5 de enero del 2021.

Por Anaís Becker Analista Internacional/ máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales de la Escuela Diploma?tica de Espan?a y especialista en asuntos internacionales de la UE-LATAM

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