28 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.
Llaman por teléfono.
-Buenos días, ¿es la casa de María Rodríguez (nombre supuesto)?
-Sí, dígame.
-El domingo pasado viajó usted en un avión en el que un pasajero dio positivo. Tiene que confinarse.
-De acuerdo, lo haré. No se preocupe.
Nada más colgar el teléfono siguieron llamadas a amigos y conocidos para alertarles. Había pasado una semana y ella no había tenido ningún síntoma: ni fiebre, ni tos, ni falta de respiración; el gusto y el olfato intactos.
Nada por lo que preocuparse, excepto por una cuestión: «¿Por qué han tardado una semana en llamarme y poner a mi entorno en aviso?»