Las muertes evitables

Ernesto Sánchez Pombo
ernesto sánchez pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Tenemos que plantearnos exigir responsabilidades por las muertes que en la lucha contra la pandemia pudieron evitarse y no se evitaron. Porque no hay que ser grandes sabios ni científicos para saber que los retrasos intencionados, las malas decisiones y los intereses personales y políticos se han llevado por delante las vidas de un buen número de ciudadanos que, con una gestión menos interesada y obscena, seguirían con nosotros. 

Creíamos que no podía superarse la desafortunada gestión inicial de la crisis del coronavirus y ya vemos que se rebasa día tras día. España es el ejemplo de lo que no debe hacerse. El mundo nos mira sorprendido porque somos incapaces de frenar los contagios; las muertes se disparan, se nos ha ido de las manos la ocupación hospitalaria, las uci están a punto de colapsar, donde no lo están ya, y redujimos la capacidad de realizar PCR.

Un absoluto desastre.

Y en este desolador panorama vemos como quienes tienen en sus manos la gestión y las decisiones están en otras batallas. En las de no ceder en sus planteamientos empecinados, ni otorgar al adversario una mínima concesión, repitiendo una y otra vez los errores del otro, sin tomar medidas que pueden ser antipopulares, rechazando ayuda y coordinación y siempre mirando por los réditos electorales. A cuenta de ir sumando víctimas y de dejar por el camino vidas que podían haberse salvado.

Lo acontecido en los últimos tiempos en nuestra tierra patria demuestra bien a las claras la insensatez y falta de altura para sacarnos del pozo de los dirigentes que nos hemos dado. Estamos batiendo récords frente a otros países, por ejemplo, Italia, que afronta la situación con más rigor.

La trifulca entre los gobiernos de Pedro Sánchez y Díaz Ayuso es un capítulo más de este disparate. Es tan incomprensible como intolerable. Porque mientras la mantenían, mientras peleaban por imponer sus posturas; mientras decidían quien daba el primer paso, continuaba creciendo las listas de fallecidos y contagiados.

Y esto no solo ocurre en Madrid; aconteció en esta lucha contra el virus desde el primer momento y en todos los lugares. Por eso debemos exigir que respondan y asuman responsabilidades. Por supeditar nuestras vidas a batallas políticas y a sus intereses personales y electorales.