Las cuatro estaciones del emérito: Roma, Estoril, Botsuana, La Meca

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira ADIÓS AL EMÉRITO

OPINIÓN

El rey emérito de España, Juan Carlos I, disfruta de un café junto a Juan Valdez, imagen internacional del café de Colombia.
El rey emérito de España, Juan Carlos I, disfruta de un café junto a Juan Valdez, imagen internacional del café de Colombia.

05 ago 2020 . Actualizado a las 17:42 h.

Juan Carlos de Borbón (Roma, 1938) ha pasado en un lustro de ser el campechano a convertirse en una amenaza para la monarquía. Su vida no ha sido fácil y su final se presume con un final amargo y lejos de su amada España y de los que le quieren.

Ya le tocó nacer lejos, en Roma, y pasar su infancia en Estoril. El exilio forzoso no es nuevo para él. Sus antecesores tuvieron que huir de España en la Segunda República y a él le toco criarse en la vecina Portugal hasta que Franco recurrió a él para reponer a los Borbones en la jefatura del Estado y lo apadrinó en los últimos años de su dictadura.

Juan Carlos de Borbón se convirtió en un personaje apreciado para millones de españoles durante la Transición. Eligió a los más aperturistas del franquismo para volar de forma controlada la dictadura y consiguió que España avanzara hacia la democracia con paso firme a pesar de las reticencias de algunos nostálgicos del guerracivilismo. El 23F fue su espaldarazo definitivo al ponerse al frente de los demócratas ante la intentona golpista