Cinco mujeres

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

Cabalar

02 jul 2020 . Actualizado a las 08:50 h.

Tal vez sea casualidad o cosas del destino. O tal vez el capricho de los dioses que, después de azotarnos con la peste, se apiadan de nosotros y nos envían a cinco mujeres para dirigir las operaciones de rescate. La reconstrucción, nuestro futuro inmediato, está en sus manos. Nunca creí que la sensatez o la audacia, mucho menos la política económica, tuvieran sexo o fuesen cuestión de género. Pero, a la vista de este póquer femenino y de sus dictámenes para afrontar la crisis que nos asola, estoy en proceso de reconversión. Que las cinco mujeres, de diversa extracción política e ideológica, coincidan en el diagnóstico y en el diseño de las palancas para sacarnos del hoyo, me empuja a defender la virtud y eficiencia del matriarcado.

Angela Merkel, desde ayer presidenta del Consejo de la UE, ha asumido con mano firme el liderazgo de Europa. La canciller de hierro que otrora exigía cruentos sacrificios a los manirrotos del sur, pero que también evitó el desahucio de Grecia que proponían sus halcones, se ha convertido en la esperanza blanca de los países zarandeados por la pandemia. «Esto requiere una respuesta audaz», dijo. Su acuerdo con Macron hará historia: rompió el tabú alemán, donde el déficit cero constituye ideología nacional, y aceptó una emisión de deuda común -coronabonos sin etiqueta- para inyectar medio billón de euros a la Europa anémica.

La búlgara Kristalina Georgieva, a los mandos del FMI, tampoco duda en transgredir el dogma neoliberal de la institución que dirige: «Gasten, hay que salir de esta crisis». Eso sí, «guarden los recibos», porque después de la liberación -pero no antes, señores del Banco de España- habrá que pagarlos con impuestos.