Telecinco, el éxito o la gloria


En los pasillos de Telecinco siempre ha estado clara esa interrogante que es para muchos duda existencial. Perseguir el éxito o la gloria, esa es la cuestión. Su objetivo ha sido siempre triunfar, ser líderes de audiencia y conseguir escenas como la que ayer se produjo en la sede de Mediaset en el 30.º cumpleaños de la cadena: reunir en una foto de familia a más de un centenar de empleados que siguen en la empresa desde el día de su fundación. El resto es para ellos ruido de críticos y de academias que no otorgan méritos ni medallas a programas que una parte considerable de los espectadores sí aplauden.

Mamachichos y gran-hermanos han convivido en este tiempo con noches de Sálvame y Crónicas marcianas; las primeras oportunidades de Penélope Cruz y Belén Rueda; series como Twin Peaks, Médico de familia, Expediente X y Sensación de vivir, y el giro de comedia romántica que al Mundial de fútbol le dio el famoso beso de Iker y Sara.

Telecinco, cadena líder en público femenino, conmemoró ayer sus tres décadas con momentos emotivos como la reunión de las llamadas reinas de las mañanas: Ana Rosa Quintana y su antecesora, María Teresa Campos, un encuentro en el que conjuraron el concepto del «programa de marujas». «Cuando Jesús Hermida hacía el mismo programa nunca dijeron que era de marujas».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Telecinco, el éxito o la gloria