138

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

M. MARRAS

Todas las fiestas se celebran mucho ahora: primeras comuniones como bodas, bodas como cabalgatas, cumpleaños de un niño de dos como si fueran sus cuarenta, en fin. Siempre es mejor pasarse por carta de más, en lo que a fiesta se refiere, que por carta de menos. Pero quizá no tanto. Lo digo porque, si exageramos demasiado, corremos el riesgo de quedarnos sin fiestas, corremos el riesgo de que pasen inadvertidas o nos aburran, porque no podemos seguir engordándolas hasta el infinito. Hoy, por ejemplo, La Voz de Galicia cumple 138 años. Y no habrá fiesta, pero sí celebración, que es lo importante. Porque según algunos gurús los periódicos deberían haber desaparecido hace ya un lustro. Y aquí están. Y La Voz lo celebra con el estreno de un nuevo día en los quioscos y en las casas de los suscriptores y en los bares y en las peluquerías y en... Es decir, lo celebra haciéndose presente en las conversaciones, nutriendo esos diálogos de materia prima noticiosa, por supuesto discutible.

Cualquiera puede concordar, sin embargo, en que en estos 138 años La Voz contribuyó, a menudo de forma decisiva, a la construcción de Galicia y a reconfigurar en positivo la imagen estereotipada que de esta tierra y de sus habitantes circulaba por España y por el mundo.

No deja de sorprender, por cierto, que aunque ninguna ciudad gallega figure entre las más populosas de España, la audiencia de su principal periódico supere las de diarios de Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia. Tiene una fácil explicación. Una explicación con nombre y apellidos: Santiago Rey Fernández-Latorre, uno de los editores más importantes de los últimos cincuenta años, como recordó hace unos meses Felipe VI.

@pacosanchez