El becario del Supremo

mercedes lodeiro LOS ASIENTOS

OPINIÓN

Los doce independentistas juzgados por el Tribunal Supremo están en su derecho de ser los primeros en conocer la sentencia que determinará sus vidas. ¡Faltaría más! Los magistrados encabezados por el ponente Manuel Marchena son los responsables de velar por ese derecho y no cabe duda del celo con el que han trabajado ese texto histórico y que sentará jurisprudencia en el Derecho español. La filtración pues del texto solo cabe atribuírsela al escalafón más bajo, a los funcionarios del alto tribunal. Una especie de becarios que cargan con las culpas siempre. Como el del PP que usó el himno de Vox para un vídeo electoral. O el de Vox que llamó a Albert Rivera «acojonado, lameculos y sinvergüenza». La única ventaja de lo que ha pasado ahora es que esa garganta profunda nos ha preparado a todos para poder reflexionar la reacción. Le ha venido bien al Gobierno y a los secesionistas.

 La pataleta que el mundo independentista va a poner en marcha puede ser sonora, en la calle y en los tribunales. La respuesta que de las instituciones catalanas cabe esperar será de más épica, pero con esmero profesional, pues quienes las representan que, aunque a veces parecen becarios, no lo son, ya sabrán que los órdagos fuera de la ley tienen efecto bumerán. Otros cargarán contra los medios de comunicación, sus periodistas y sus becarios. Pero todos ellos no solo tienen el derecho de informar sino el deber de conseguir la información. Y ahí entra el secreto profesional. Así que el becario del Supremo puede estar tranquilo.