Cuidar a quien te cuida

Carlos Fernández Gómez FIRMA INVITADA

OPINIÓN

M. Moralejo

11 sep 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Son en torno a diez mil enfermeras. Diez mil mujeres y hombres, jóvenes, de mediana edad, con familia a su cargo en la mayor parte de los casos. Diez mil enfermeras anotadas a las listas de contratación del Sergas en toda Galicia, el mayor colectivo profesional de la sanidad gallega, las eventuales. Sus condiciones de trabajo rozan límites que cuesta creer.

Pongamos el caso de una de ellas. Casada, dos hijos. Vive pendiente de la «llamada». Una llamada para trabajar en el Sergas. Lo primero será contestar esté donde esté, haga lo que haga. De no hacerlo tras varios intentos será penalizada descendiendo en el ránking de las enfermeras más llamadas y sucumbiendo a los designios de las necesidades sanitarias. Así hasta los casi doce años que de media necesitará para ganar alguna plaza vacante. Hasta entonces encadenará contratos por días sueltos, quince, veinte días. Quizá pueda trabajar todo el mes si no descansa un solo día.

Con suerte podría ser un contrato de sustitución. Lo más probable es que no sea más que un contrato de un día. Ayer ejerció en un servicio cualquiera de cualquier hospital, hoy podría ser el mismo hospital y otro servicio, o el mismo servicio en otro hospital, o un centro de salud, el mismo, otro, ¿quién sabe?